Problemas gastrointestinales en verano: por qué ocurren y cómo prevenirlos
El verano es una de las épocas del año en las que aumentan los problemas gastrointestinales. Las altas temperaturas, los cambios en la alimentación, los viajes y las comidas fuera de casa favorecen la aparición de molestias digestivas y aumentan el riesgo de infecciones causadas por bacterias, virus o parásitos. Conocer por qué ocurren y cómo prevenirlas es clave para disfrutar de las vacaciones sin contratiempos.
¿Por qué aumentan los problemas digestivos en verano?
Durante el verano, el aparato digestivo también se adapta a las altas temperaturas. Para ayudar a regular la temperatura corporal, el organismo pone en marcha distintos mecanismos que pueden hacer que la digestión sea algo más lenta. A esto se suman otros factores, como una mayor ingesta de comidas copiosas, el consumo de alimentos fuera de casa, una hidratación insuficiente o una peor conservación de algunos alimentos.
Como resultado, es frecuente experimentar digestiones pesadas, hinchazón, diarrea, estreñimiento u otras molestias digestivas, especialmente durante los días de más calor.
Hidratación para la salud digestiva
Uno de los factores que más influyen en el buen funcionamiento del sistema digestivo durante el verano es la hidratación: cuando el organismo no recibe la cantidad de agua que necesita:
- El tránsito intestinal puede ralentizarse.
- Aumenta el riesgo de estreñimiento.
- Las digestiones pueden resultar más pesadas.
- Se altera el equilibrio de la microbiota intestinal.
Mantener una hidratación adecuada ayuda a que el sistema digestivo funcione correctamente.
Problemas digestivos en niños
La diarrea es una de las afecciones más frecuentes. Aunque suele remitir en pocos días, es importante mantener una buena hidratación y vigilar los signos de deshidratación, ya que los niños pierden líquidos con mayor rapidez que los adultos.
Problemas digestivos en personas mayores
Las personas mayores son más propensas a sufrir problemas digestivos durante el verano debido al envejecimiento del aparato digestivo, la deshidratación, los cambios en la rutina y el uso de determinados medicamentos. El estreñimiento es una de las molestias más frecuentes.
Para cuidar la salud digestiva es recomendable seguir una alimentación rica en fibra, mantenerse bien hidratado y consultar con un profesional sanitario si aparecen diarreas persistentes o cambios en el hábito intestinal, ya que en las personas mayores estas alteraciones pueden provocar complicaciones con mayor facilidad.
Señales de alerta que requieren atención médica
La mayoría de los procesos gastrointestinales de verano se resuelven con reposo e hidratación. Sin embargo, hay situaciones en las que es imprescindible consultar con un médico:
- Diarrea con sangre o moco en las heces.
- Fiebre alta (superior a 38,5 °C) que no cede en 24–48 horas.
- Vómitos persistentes que impidan mantener la hidratación.
- Signos de deshidratación grave: boca seca, orina oscura, mareo al ponerse de pie..
- Dolor abdominal intenso y localizado (puede indicar apendicitis u otras causas quirúrgicas).
Cómo prevenir las infecciones digestivas en verano
La buena noticia es que la mayoría de estos problemas son evitables con medidas sencillas:
- Lavarse las manos con agua y jabón antes de cocinar, comer o tocar alimentos, y después de ir al baño. Es la medida más eficaz.
- Mantener la cadena de frío es fundamental: los alimentos cocinados no deben permanecer fuera de la nevera durante más de dos horas (o una hora si la temperatura supera los 32 °C).
- Cocinar bien los alimentos de riesgo como huevos, carne de ave y mariscos. Ayuda a reducir el riesgo de infecciones alimentarias. Estos alimentos deben alcanzar una temperatura suficiente para garantizar su seguridad
- Una buena hidratación favorece la recuperación del organismo y ayuda a reducir el impacto de episodios como la diarrea.
La mayoría de los problemas digestivos en esta época del año se pueden evitar con hábitos sencillos.
Escuchar las señales del cuerpo y no normalizar los síntomas persistentes, sigue siendo la mejor estrategia para mantener una buena salud digestiva prevención y la mejor forma de disfrutar de un verano sin contratiempos.
Día Mundial contra la Hepatitis: qué es, tipos y cómo protegerte
Cada 28 de julio, la Organización Mundial de la Salud celebra el Día Mundial contra la Hepatitis, una fecha que busca concienciar sobre esta enfermedad que afecta a millones de personas en todo el mundo. En este día mundial contra la hepatitis, la prevención se convierte en nuestra mejor aliada: conocer qué es, cómo se transmite y qué podemos hacer para protegernos resulta fundamental para cuidar nuestra salud hepática.
Qué es la hepatitis y por qué debemos prestarle atención
La hepatitis es una inflamación del hígado, un órgano vital que realiza más de 500 funciones en nuestro cuerpo, desde filtrar toxinas hasta producir proteínas esenciales. Cuando el hígado se inflama, su capacidad para realizar estas funciones se ve comprometida, lo que puede derivar en problemas graves de salud si no se detecta y trata a tiempo.
Lo preocupante es que muchas personas desconocen que están infectadas. La hepatitis puede ser silenciosa durante años, causando daño progresivo sin síntomas evidentes. Por eso, la detección temprana mediante análisis de sangre resulta crucial.
Tipos de hepatitis: conoce las diferencias
Hepatitis A
Se transmite principalmente por consumo de agua o alimentos contaminados. Generalmente es una infección aguda que no se cronifica y, una vez superada, genera inmunidad de por vida. Existe vacuna disponible, especialmente recomendada para viajeros a zonas de riesgo.
Hepatitis B
Se transmite a través de sangre, fluidos corporales y de madre a hijo durante el parto. Puede volverse crónica y aumentar el riesgo de cirrosis y cáncer de hígado. La buena noticia es que la vacuna contra la hepatitis B es muy efectiva y forma parte del calendario vacunal infantil en España.
Hepatitis C
Se transmite principalmente por contacto con sangre infectada. No existe vacuna, pero los tratamientos actuales logran curar más del 95% de los casos cuando se detectan a tiempo. Por ello, realizarse pruebas de detección es especialmente importante.
Cómo protegerte: medidas de prevención efectivas
La prevención de la hepatitis se basa en hábitos sencillos pero fundamentales:
- Vacúnate: las vacunas contra hepatitis A y B son seguras y altamente efectivas.
- Higiene alimentaria: lava bien frutas y verduras, consume agua segura y cuida la manipulación de alimentos.
- Evita compartir objetos personales: cuchillas de afeitar, cepillos de dientes o cualquier elemento que pueda contener sangre.
- Protección en las relaciones sexuales: el uso de preservativo reduce significativamente el riesgo de transmisión.
- Realiza revisiones periódicas: un simple análisis de sangre puede detectar la infección de forma precoz.
Del mismo modo que cuidamos nuestra piel frente al sol, como explicamos en Cuidado de la piel en verano: sol, hidratación y prevención del melanoma, la protección del hígado requiere atención constante y buenos hábitos.
La importancia de la detección temprana
Con un seguro de salud como el de IMQ Navarra, acceder a pruebas diagnósticas y consultas especializadas es rápido y sencillo. Disponer de un cuadro médico amplio con profesionales de confianza facilita que las revisiones periódicas se conviertan en un hábito, no en una excepción.
La hepatitis, detectada a tiempo, se puede tratar eficazmente. No esperes a tener síntomas para actuar: la prevención y el seguimiento médico regular son tu mejor protección.
Si quieres conocer cómo IMQ Navarra puede ayudarte a cuidar tu salud y la de tu familia con acceso a especialistas y pruebas diagnósticas sin esperas. Calcula directamente el importe de tu seguro en nuestra web o contacta con nosotros y te asesoraremos.
Golpes de calor en verano: cómo prevenirlos y qué hacer si ocurren
Cada verano, las altas temperaturas ponen a prueba nuestra capacidad de adaptación. Los golpes de calor en verano representan una urgencia médica que puede evitarse con información adecuada y medidas preventivas sencillas. Conocer los síntomas, saber cómo actuar y proteger a los más vulnerables marca la diferencia entre un susto y una emergencia grave.
Qué es un golpe de calor y por qué es peligroso
El golpe de calor se produce cuando el cuerpo pierde su capacidad de regular la temperatura interna, que puede superar los 40°C. A diferencia de un simple agotamiento por calor, esta situación compromete órganos vitales y requiere atención médica inmediata.
Los grupos más vulnerables incluyen:
- Personas mayores de 65 años
- Niños menores de 4 años
- Trabajadores expuestos al sol durante largas jornadas
- Deportistas que entrenan en horas de máximo calor
- Personas con enfermedades crónicas o medicación específica
Síntomas que no debes ignorar
Reconocer las señales de alarma permite actuar con rapidez. Presta atención a estos síntomas:
Señales de alerta inicial
- Piel caliente, enrojecida y seca (sin sudoración)
- Dolor de cabeza intenso y pulsátil
- Mareos y náuseas
- Pulso rápido y fuerte
Síntomas graves que requieren atención urgente
- Confusión o desorientación
- Pérdida de consciencia
- Convulsiones
- Temperatura corporal superior a 40°C
Prevención de golpes de calor en verano: medidas prácticas
La buena noticia es que la mayoría de los golpes de calor pueden prevenirse con hábitos sencillos:
Hidratación constante: bebe agua regularmente aunque no tengas sed. Evita el alcohol y las bebidas con cafeína durante las horas más calurosas.
Adapta tu rutina: programa las actividades al aire libre en las primeras horas de la mañana o al atardecer. Si practicas ejercicio, te recomendamos leer nuestro artículo sobre Deporte al aire libre en verano: cómo practicarlo sin riesgos para tu salud.
Viste de forma adecuada: ropa ligera, holgada y de colores claros. No olvides sombrero y gafas de sol.
Busca espacios frescos: si no dispones de aire acondicionado, pasa las horas centrales del día en lugares climatizados como centros comerciales o bibliotecas.

Qué hacer si alguien sufre un golpe de calor
Ante una sospecha de golpe de calor, actúa con rapidez:
- Contacta con el servicio de urgencias
- Traslada a la persona a un lugar fresco y a la sombra
- Retira la ropa innecesaria
- Aplica compresas frías en cuello, axilas e ingles
- Si está consciente, ofrece agua a pequeños sorbos
- No administres medicamentos antifebriles
Protege a tu familia también en verano
La prevención es la mejor herramienta, pero disponer de cobertura sanitaria completa aporta tranquilidad ante cualquier imprevisto. En IMQ Navarra llevamos más de 80 años cuidando la salud de las familias navarras, con acceso a más de 1.100 clínicas concertadas en toda España.
Si quieres conocer cómo podemos ayudarte a cuidar de ti y de los tuyos este verano, contacta con nosotros y habla con un asesor sin compromiso.
Cuidado de la piel en verano: sol, hidratación y prevención del melanoma
Con la llegada del buen tiempo, nuestra piel se expone más que nunca a la radiación ultravioleta. El cuidado de la piel en verano no es solo una cuestión estética: es una medida esencial para prevenir el envejecimiento prematuro y, lo más importante, reducir el riesgo de cáncer de piel. En España se diagnostican más de 6.000 nuevos casos de melanoma cada año, y la mayoría están relacionados con una exposición solar inadecuada a lo largo de la vida.
Por qué el sol de verano requiere especial atención
Durante los meses estivales, la radiación ultravioleta alcanza sus niveles más altos. Los rayos UVB provocan quemaduras visibles, mientras que los UVA penetran más profundamente en la piel, dañando las fibras de colágeno y el ADN celular. Este daño acumulativo es el principal factor de riesgo para el desarrollo de melanoma y otros tipos de cáncer cutáneo.
Las personas con piel clara, muchos lunares o antecedentes familiares de cáncer de piel deben extremar las precauciones, aunque nadie está completamente a salvo. El daño solar se acumula desde la infancia, por lo que los hábitos que adoptemos hoy marcarán la salud de nuestra piel en el futuro.
Cuidado de la piel en verano: claves para protegerte
Protección solar efectiva
Aplica un fotoprotector de amplio espectro (UVA y UVB) con SPF 30 o superior. Hazlo 20-30 minutos antes de exponerte al sol y reaplica cada dos horas, o inmediatamente después de bañarte o sudar. No olvides zonas como orejas, cuello, dorso de las manos y empeines.
Horarios y sombra
Evita la exposición directa entre las 12:00 y las 16:00 horas, cuando la radiación es más intensa. Busca la sombra, usa sombreros de ala ancha y gafas de sol homologadas. La ropa también protege: los tejidos oscuros y tupidos ofrecen mayor barrera.
Hidratación por dentro y por fuera
El sol y el calor deshidratan la piel. Bebe al menos dos litros de agua al día y aplica after-sun o cremas hidratantes tras la exposición solar para restaurar la barrera cutánea. Además, protegerte del sol te ayudará también a evitar otros riesgos del verano: Golpes de calor en verano: cómo prevenirlos y qué hacer si ocurren.
La importancia de vigilar tu piel: prevención del melanoma
La detección precoz del melanoma es decisiva para su tratamiento. Revisa tu piel mensualmente siguiendo la regla ABCDE para evaluar lunares y manchas:
- Asimetría: una mitad diferente a la otra.
- Bordes: irregulares, difusos o dentados.
- Color: varios tonos en la misma lesión.
- Diámetro: mayor de 6 mm.
- Evolución: cambios en tamaño, forma o color.
Si detectas alguna anomalía, consulta con un dermatólogo sin demora.
Disfruta del verano con tranquilidad
El sol es fuente de vitamina D y bienestar, pero requiere respeto. Incorporar buenos hábitos de protección solar y revisiones periódicas de la piel es la mejor inversión en tu salud presente y futura. En IMQ Navarra llevamos más de 80 años acompañando a las familias navarras en el cuidado de su salud, ofreciendo acceso a más de 1.100 clínicas concertadas en toda España.
Si quieres cuidar tu piel y la de los tuyos con la tranquilidad de tener siempre un especialista cerca, calcula tu seguro sin compromiso y descubre cómo podemos ayudarte.
IMQ reafirma su compromiso con la salud y el deporte en la Media Maratón San Fermín 2026
Un año más, IMQ ha participado como patrocinador de La Media de San Fermín, reafirmando su compromiso con la promoción de hábitos de vida saludables y la práctica deportiva.
La cita reunió a más de 600 corredores que desafiaron las altas temperaturas para disfrutar de un recorrido único por las calles de Pamplona en una jornada marcada por importantes novedades.
La principal de ellas fue el cambio de horario. Con el objetivo de minimizar los efectos del calor, la organización adelantó la salida a las 9:00 horas. Aun así, las elevadas temperaturas acompañaron a los participantes durante buena parte de la prueba, especialmente en los tramos más expuestos al sol.
Andoni Acebedo (1h10:54) y Amaia Melero (1h26:13) vencedores de ‘La Media’, supieron aprovechar las primeras horas de la mañana para posicionarse desde el inicio y mantener un ritmo competitivo hasta la meta, logrando además mejorar los tiempos registrados en la edición de 2025.
En categoría masculina, Andoni Acebedo, vecino de Zizur Mayor, demostró su fortaleza desde los primeros kilómetros, imponiendo un ritmo exigente pese al calor.
Tras cruzar la línea de meta, el vencedor en la prueba masculina, Andoni Acebedo, reconoció la dureza de las condiciones por el fuerte calor que se mantuvo al o largo de toda la prueba-
En categoría femenina, Amaia Melero consolidó su dominio en la prueba. Además, mejoró en dos segundos el tiempo que había logrado en la edición de 2025. Tras cruzar la meta, destacó que las altas temperaturas no fueron un inconveniente para ella.
La Media de San Fermín volvió a convertirse en una auténtica fiesta del deporte popular, en la que esfuerzo, superación y compañerismo fueron protagonistas. Desde IMQ celebramos seguir formando parte de una prueba tan emblemática para Navarra y continuar apoyando iniciativas que fomentan la salud y la actividad física entre la ciudadanía.



