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Esquí y snowboard: cómo disfrutar los deportes de invierno sin sufrir lesiones

En esta ocasión, desde Clínica San Miguel nos hablan de las lesiones más comunes en los deportes de invierno:principalmente el esquí y el snowboard. El Doctor Ricardo Escribano Rey, traumatólogo de Clínica San Miguel, nos habla de las posibles lesiones y las formas de prevenirlas, ya que es necesario ser conscientes de una serie de factores que harán que disfrutemos de estas prácticas sin correr riesgos que nos hagan sufir cualquier perjuicio.

En primer lugar, es básico realizarse un chequeo cardiológico antes de iniciar la práctica de ejercicio físico. Además, esto es especialmente importante en el caso de personas con un estilo de vida sedentario y que se van a iniciar en la actividad física de intensidad vigorosa (especial mención merecen aquellas con diabetes o con factores de riesgo cardiovascular como la hipertensión o la hiperlipidemia).

Dentro de nuestro país el deporte de invierno más practicado es el esquí, ya sea alpino o de fondo, aunque el snowboard está ganando adeptos más rápidamente (sobre todo entre los deportistas más jóvenes).

Es importante reconocer que entre ambos deportes existen diferencias, tanto desde el punto de vista del material como de la técnica, que hacen que las lesiones que aparecen en cada uno sean distintas.

EN EL ESQUÍ, ESPECIAL CUIDADO CON LAS RODILLAS

Estudios recientes señalan que la incidencia de lesiones está entre 3 y 4 por cada 1000 deportistas y día. Son más frecuentes en esquiadores noveles, en la práctica de snowboard (aunque esto es más probable que se deba a que en el snowboard hay una mayor proporción de deportistas iniciándose) y en las últimas horas de la jornada de esquí, cuando los deportistas están más cansados y pueden ‘bajar la guardia’ buscando un descenso más para ‘aprovechar el día’.

La articulación más frecuentemente lesionada en la práctica del esquí es la rodilla. Estudios recientes han citado una incidencia de hasta el 49% de casos. Ello se debe tanto a la necesidad de usar muy bien las rodillas para controlar el descenso como a la firme sujeción del esquí a la bota, que hace que al caer, si se pierde el control sobre el esquí, actúe como una palanca haciendo que la rodilla se ‘retuerza’.

En nuestra experiencia en Clínica San Miguel, las lesiones más comunes de rodilla son las roturas de ligamento cruzado anterior y las lesiones del ligamento lateral interno. Lesiones de menisco o fracturas de fémur o tibia por caída son menos frecuentes, aunque pueden darse. La extremidad superior también puede verse afectada, sobre todo por traumatismos directos. Principalmente en el hombro, pudiendo haber fracturas y luxaciones, fracturas de muñeca o lesiones de los ligamentos del pulgar (que pueden romperse al engancharse el dedo con las correas de los bastones).

HOMBROS Y MUÑECAS, MÁS AFECTADOS SI SE PRACTICA EL SNOWBOARD

En el snowboard el patrón de lesión es distinto. Las lesiones más frecuentes se producen en hombro y muñeca: fracturas de radio distal (sobre todo en deportistas iniciados) y lesiones de clavícula (que tienden a ser más frecuentes conforme ganan experiencia). Los problemas en rodilla o tobillo pueden aparecer también, pero son mucho menos frecuentes que en el caso del esquí.

DEPORTE TODO EL AÑO, FUNDAMENTAL PARA DISFRUTAR DE LOS DEPORTES DE INVIERNO

Para prevenir la aparición de lesiones durante la práctica del esquí, los expertos aconsejan sobre todo utilizar el material adecuado a la actividad a realizar, calentar bien antes de empezar la jornada, hidratarse bien, no ‘forzar’ los descensos, sobre todo al final del día, y descansar cuando se encuentre fatigado.

En el caso de los niños es fundamental el uso del casco para protegerse, ya que, aunque la incidencia de traumatismos craneoencefálicos en la práctica del esquí es baja, es una de las principales causas de mortalidad debida a la práctica de deportes de invierno.

Uno de los aspectos que más han señalado los especialistas en los últimos años es procurar realizar otra actividad deportiva durante el resto del año (correr, fitness, natación, etc.) para mantener un tono físico que ayude a prevenir la aparición de lesiones durante el invierno.

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